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En el presente artículo trataremos
de ofrecer más detalle, siguiendo las mejores prácticas
de ITIL, de estas dos soluciones para optimizar la gestión
de TI. No se trata, por tanto, de buscar un enfrentamiento
entre ambas herramientas de gestión de TI ya que no
son incompatibles sino más bien lo contrario, trataremos
de buscar la forma de compatibilizarlas para potenciar los
resultados perseguidos con cada una de ellas.
Plan Director de Gestión
El Plan Director de Gestión
o también denominado en la ISO20000 como Plan de Gestión
del Servicio se refiere al proyecto cuyo alcance se centra
en convertir al departamento de TI en un centro de servicios
al actuar como un verdadero partner del negocio. Para ello,
deberá ser capaz de transformar las necesidades de
las distintas áreas de la empresa/organización
en servicios de TI e implantar un modelo de gestión
de dichos servicios de manera que se alcancen los objetivos
marcados por la Dirección. El elemento fundamental
del nuevo modelo de gestión serán los procesos,
pero no el único, como veremos más adelante.
El Plan Director de
Gestión está basado en la aplicación
del ciclo de mejora continua de Deming o PDCA aunque en el
libro de ITIL dedicado a “Planificar la implantación
de la Gestión de Servicios” (Planning to implement
Service Management) se describe respondiendo a las siguientes
preguntas:

Para la elaboración
e implantación con éxito de un Plan Director
de Gestión deberían cubrirse las siguientes
fases:
- Análisis de la situación de partida:
Desde Grupo SIA recomendamos cubrir todos aquellos aspectos
que puedan tener impacto en el futuro modelo de gestión
del servicio:
- modelo de gestión actual (principios de gestión,
objetivos, mecanismos de control, etc)
- tecnologías de gestión de TI utilizadas
(alcance, grado de aprovechamiento, interrelaciones,
alineamiento con el proceso, capacidad de reporting,
etc)
- cultura de empresa, organización, cualificación
y motivación del personal
- grado de madurez y seguimiento de los procesos actuales
Para el análisis es recomendable tener un punto
de referencia o comparación (benchmarking). Por
eso desde organizaciones como ISACA, entidad que promueve
aspectos relacionados con el Gobierno de TI (IT Governance)
y que publica Cobit como marco de referencia, recomiendan
una combinación de los tres “estándares”
principales a día de hoy para una gestión
integrada de TI. Estos estándares son ITIL, Cobit
y la ISO17799. Desde Grupo SIA suscribimos esta recomendación
ya que llevamos años aplicando de manera práctica
y con éxito esta combinación de “estándares”
para realizar Planes Directores de Gestión.
-
Establecimiento de objetivos y prioridades para ajustar
el plan de acción. Una vez que conocemos la
situación del departamento de TI, especialmente
en relación con un punto de comparación
(ITIL, Cobit o la ISO17799), podemos fijar unos objetivos
realistas para ir evolucionando en nuestro propósito
de convertirnos en un centro de servicios alienado con
el negocio.
La determinación de unos objetivos realistas es
clave a la hora de afrontar la siguiente fase.
-
Construcción del Plan de Acción.
Éste se determina en función de los objetivos
establecidos, de los recursos disponibles en la organización
y de las “necesidades de mejora” detectadas
en el análisis. No olvidemos que ante todo, estamos
hablando de una transformación y que, por tanto,
requerirá un cambio cultural para adaptarse a la
nueva forma de trabajar. Esto no quiere decir que la gestión
de la tecnología, el trabajo del día a día
en un departamento de TI, se modifique o deba paralizarse
por este proyecto, sino que la forma de gestionar globalmente
TI para que se alcancen unos objetivos alineados con los
del negocio, requerirá la comprensión de
este nuevo escenario y la implicación por parte
de todos los miembros del departamento. Este cambio cultural
requiere tiempo por lo que se debe fijar un calendario
realista con acciones que sean asumibles a corto plazo
(centradas en la formación, en la organización,
etc.) pero sin poner en riesgo la continuidad del proyecto
a medio y largo plazo.
-
Definición del Sistema
de medición para determinar cómo se
valorará el éxito de la implantación.
Del mismo modo que una vez implantado un proceso podemos
establecer Indicadores Clave de Rendimiento (KPI), necesitamos
disponer de un sistema de medida que nos determine el
grado de avance de la implantación del Plan Director
de Gestión. Para ello, podemos recurrir a dos tipos
de indicadores:
- Los relacionados con la gestión
del propio proyecto (% de avance, cumplimiento de hitos,
etc.)
- Los que determinan la madurez
de cada uno de los procesos implantados.
En resumen, el Plan Director de Gestión es una herramienta
que permite abordar la implantación de las mejores
prácticas (en el caso descrito de ITIL, Cobit e ISO17799)
para transformar al departamento de TI en un partner del negocio.
Planes de Mejora del Servicio
ITIL se refiere al
Plan de Mejora del Servicio (Service Improvement Plan) como
un proyecto formal llevado a cabo por la organización
de TI para identificar e implantar mejoras medibles en los
elementos fundamentales que forman parte de uno o varios servicios:
personas, procesos y tecnología. Por tanto, tienen
un enfoque top-down (de arriba abajo), es decir, desde una
degradación en la calidad de los servicios o en la
satisfacción de los clientes, se debe investigar la
causa y actuar sobre los elementos que la están produciendo
para corregirla. Para que los planes de mejora sean rigurosos,
tanto la identificación de las oportunidades de mejora,
como sus objetivos y posterior seguimiento, deben estar fundamentados
en métricas que nos permitan cuantificar tanto la conveniencia
de aplicar la mejora como el efecto alcanzado con su aplicación.
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Si tenemos que enmarcar los Planes de Mejora del Servicio
en alguno de los procesos de ITIL, es en el de Gestión
del Nivel de Servicio donde tiene más sentido ya que
la medición y revisión de los Acuerdos de Nivel
de Servicio constituyen un buen input para determinar dónde
existen deficiencias en la calidad del servicio respecto a
lo comprometido o esperado por las áreas de negocio.
Sin embargo no son la única fuente de información
para identificar acciones de mejora ya que otros procesos
como la Gestión de Problemas, la Gestión de
la Disponibilidad, la Gestión de Configuración
o la función del Service Desk, son una buena referencia
a la hora de construir un plan de acción.
A nivel de responsabilidad, estos planes
impactan a toda la organización de TI e incluso a las
áreas de negocio si bien su máximo responsable
será el Gestor del Servicio o Service Manager
(en nomenclatura ITIL) que |
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liderará
la definición y ejecución del plan. Algunos
departamentos de TI, conscientes de la relevancia de estos
planes, deciden invertir en mejorar su gestión interna
y para ello reservan una partida presupuestaria anual de manera
que el plan pueda ser transformado en acción de manera
más rápida. Por ello, determinar el impacto
real de las mejoras en los niveles de servicio, llegando incluso
a proporcionar el detalle del Retorno sobre la Inversión
(ROI), son aspectos a tener en cuenta a la hora de solicitar
dichos presupuestos.
Algunas organizaciones de TI que han externalizado
parte de su actividad a terceros proveedores, están
considerando como obligación contractual la ejecución
de Planes de Mejora del Servicio Anuales complementando a
la tradicional aplicación de penalizaciones ante el
incumplimiento de los Acuerdos de Nivel de Servicio pactados.
Esto se debe a que la aplicación de penalizaciones
no siempre revierte en una mejora del servicio sino que por
el contrario puede suponer:
- Dificultad en la interpretación de las cláusulas
penalización y en la determinación de las
responsabilidades ante un incumplimiento
- Desmotivación al abrir un conflicto que puede
acabar en los tribunales de justicia
- Ineficacia de la propia penalización económica,
ya que supone una reducción del beneficio para el
proveedor que tratará de compensarla de otra manera
para cumplir sus propios objetivos
Respecto al contenido de un Plan de Mejora del Servicio, éste
puede suponer iniciativas muy diversas como son: realizar
sesiones de formación a usuarios para mejorar la utilización
de las aplicaciones, potenciar las pruebas antes de implantar
nuevas modificaciones en los servicios, actualizar y publicar
la documentación relacionada con la gestión
del servicio, mejorar el rendimiento de una aplicación
o sistema, etc.
Conclusiones
Muchas organizaciones optan por abordar la
implantación de las mejores prácticas de ITIL
para orientar sus departamentos de TI hacia la prestación
de servicios, intentando obtener resultados a corto plazo
(quickwins) pero olvidando la necesidad de trazar un plan
desde el inicio ("¿Dónde Estamos?",
"¿Dónde queremos estar", "¿Cómo
llegaremos?") hasta su consecución. En estos casos,
a menudo, nos podemos encontrar con situaciones difíciles
ya que esta transformación se basa en un Cambio Cultural,
que efectivamente se ha de orientar a quickwins, pero que
debe tratarse de una manera estratégica, consensuada
y conocida por toda la Organización. Por tanto, el
Plan Director de Gestión es una herramienta para implantar
los procesos de ITIL desde un conocimiento de la situación
de partida y el establecimiento de un modelo de gestión
deseado.
Respecto al Plan de Mejora del Servicio,
es una herramienta complementaria centrada en mejorar los
niveles de calidad en la entrega de servicios. Aunque puede
abordarse independientemente de un Plan Director de Gestión,
no consideramos conveniente abordarlos en paralelo ya que
si los procesos están en plena fase de evolución,
será necesario esperar a que estén estables
para determinar su impacto en el servicio.
En cualquier caso, hemos pretendido ofrecer
más detalle sobre 2 herramientas de gran utilidad en
cualquier departamento de TI preocupado por la calidad de
sus servicios.
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Marcos Hernández
Product Marketing Manager
Grupo SIA
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