¿Cuándo se va a colapsar mi sistema de Back-up?


En el mundo del almacenamiento hay elementos que crecen mucho más que las propias capacidades tecnológicas, entre ellos la cantidad de datos, la complejidad de su gestión y los requisitos de cumplimientos de normativas a los que se ven sometidos. Ya no es suficiente con pensar en el espacio en discos y cintas que puede ser necesario a medio plazo. Las organizaciones de TI tienen que garantizar (entre otras cosas) la salvaguarda, la recuperación de datos y la continuidad de forma efectiva, y la verdad es que muchas estructuras de backup no están preparadas para cumplir en las condiciones actuales de crecimiento de la información.

Los datos se generan en el día a día de nuestra actividad, pero además las propias aplicaciones y los requerimientos de trazabilidad y auditoria hacen que cada vez sea necesario guardar más información. Analistas como IDC o Gartner establecen tasas de crecimientos anuales entre 150% y 200%, y la tendencia no muestra ninguna intención de cambiar, más bien al contrario. La evolución de las sociedades basadas en el conocimiento, el fomento de economías asentadas en relaciones, necesidades normativas que obligan a mantener los datos por muchos años, hace que la cantidad de información se multiplique en periodos cada vez más cortos. Y, aunque las tecnologías nos permiten aumentar con cierta comodidad el espacio de almacenamiento, el servicio de las copias de seguridad y recuperación presenta algunos condicionantes particulares.

En primer lugar, la propia dinámica de los sistemas de back-up hace que la cantidad de información gestionada por el mismo back-up sea mucho mayor que la información viva, incluso por encima de un orden de magnitud. Si, por ejemplo, durante el 2007 nuestra estrategia de back-up consiste en tener típicamente una copia completa mensual, copias incrementales diarias (con modificaciones que afectan a un 5 o 10% de los datos, lo que equivale entre 2 y 3 copias completas) y contando además con que el crecimiento de datos activos sea de otro 5% al mes, podemos fácilmente determinar que la información de back-up que tendríamos a 1 de Enero de 2008 es entre 20 y 50 veces (si conservamos todos los incrementales diarios) de la información activa. Y el espacio total de información se multiplica cada año y medio o dos años. Por otra parte está el problema de sostenibilidad: mayores consumos energéticos, necesidades de espacio físico en el CPD, etc.

El crecimiento de la información supone un impacto directo en las ventanas de back-up y en el coste de los medios necesarios para almacenar la información salvada. Pero la función fundamental del back-up es proteger a la organización frente a contingencias y desastres y garantizar, a su vez, que la información se puede recuperar. Pero cuanto mayor es la información copiada mayor es el riesgo y el tiempo requerido de recuperación. Es decir que todos los parámetros de los sistemas de back-up: ventanas, RPO (Recovery Point Objectives), RTO (Recovery Time Objectives), se ven sometidos a una presión creciente y, a la larga, el sistema de back-up puede colapsarse y sea necesario su sustitución.

Para el director de TI y los responsables de la Gestión de Datos (y Riesgos Operativos) ésta es una situación delicada, dado que hay que garantizar el servicio y las posibles contingencias, pero también decidir cuál es el mejor momento, la arquitectura de los nuevos sistemas y la estrategia de migración y servicio más efectivos. Para ello hay que tener en cuenta varios aspectos:

  • Aspectos de Cumplimiento Normativo: dependen de la capacidad de aportar datos fiables para asegurar auditorias y trazabilidad. Algunas normativas como MiFID en el sector financiero establecen requerimientos muy estrictos en cuanto a la no alterabilidad posterior de los registros de actividad. Circunstancias parecidas se dan con la problemática de Custodia Documental (entre otros de documentos digitalizados, evidencias electrónicas y firmas digitales)
  • Aspectos Organizativos: abarcan los procedimientos de trabajo y la clasificación de información, siendo los que mayor impacto pueden tener a la hora de controlar el crecimiento de datos: no todos los datos que se tienen en los discos de trabajo es información activa. Por supuesto que esta clasificación está asociada a las capacidades tecnológicas que permiten automatizar la operativa de almacenamiento en capas y archivado inteligente de la información (segregación y recuperación)
  • Aspectos Tecnológicos: asumida la clasificación de la información que podemos agrupar en información en-línea, persistente, evidencias electrónicas y copias de seguridad, es posible aplicar distintos tipos de tecnologías especializados en cada capa. Así, por ejemplo, en el almacenamiento de datos persistentes resultan muy interesantes las tecnologías MAID, en cuanto a capacidad y costes de inversión y explotación, a parte de las bondades medioambientales que implica su reducido consumo energético. Para mejorar las ventanas de Back-up y los RTO, la virtualización es una opción cada vez más madura. De la misma manera si se quiere mejorar los RPO, las tecnologías de CDP (Continuos Data Protection) y de-duplicación son la opción más prometedora.
  • Aspectos de Servicio: las tareas de back-up y recuperación suponen una notable carga de trabajo de los departamentos de almacenamiento, además son delicadas y requieren gran dedicación y conocimiento, principalmente cuando se ponen en marcha sistemas nuevos con arquitecturas y funciones más sofisticadas, por eso en circunstancias de cambio de sistemas y arquitecturas de back-up puede ser interesante considerar la externalización selectiva del servicio

No es sencillo considerar todos estos aspectos de forma conjunta y dinámica, por eso es interesante contar con la labor de una Asesoría de Back-up que se ocupe de la valoración del sistema actual y sus procedimientos, identificación de las tecnologías aplicables y sus tendencias y a la postre, de la elaboración de las recomendaciones para ayudar a la dirección en la toma de las decisiones más adecuadas.

En concreto, la Asesoría de back-up parte de las condiciones del sistema actual, y de los objetivos a corto y medio plazo de la organización, y entre otras tareas incluyen las siguientes:

  • Identificación de la estrategia actual y la necesaria en la evolución a corto y medio plazo, incluyendo las nuevas necesidades normativas y legales.
  • Análisis de las políticas de Back-up (frecuencia, retención, etc.)
  • Análisis de la Arquitectura e infraestructura, sus capacidades y limitaciones
  • Análisis de la configuración del software de back-up y posibles ajustes y mejoras
  • Análisis de rendimiento, disponibilidad de recursos y valoración estadística de uso e incidencias
  • Análisis de la ventana de back-up, variabilidad y volumen de datos
  • Riesgos e identificación e impacto de eventuales puntos de fallo
  • Valoración crítica y comparativa (benchmarking) del servicio de back-up, incluyendo parámetros técnicos (RTO, RPO), grado de cumplimiento de procedimientos y valoración de usuarios
A partir de estos datos se elaboran una serie de informes:
  • Informe Ejecutivo
  • Descripción de la Plataforma de Back-up, capacidades, puntos de fallo, incidencias, calidad del servicio, estadísticas de funcionamiento.
  • Valoración de evolución del sistema según escenarios previstos en la organización. Puntos de colapso previstos, identificación de mejoras operativas a corto plazo y márgenes de tiempo para afrontar mejoras o cambios en el sistema.
  • Recomendación de nueva estrategia de Back-up con la identificación de requisitos y parámetros de funcionamiento.
  • Identificación de alternativas tecnológicas para dar cobertura a los requisitos, por ejemplo: disk staging, Virtualización VTL (Virtual Tape Library), de-duplicación, cifrado, nuevas arquitecturas de drives de cintas, archivado de datos, impacto en Continuidad y Disaster-Recovery, etc.
  • Propuesta de nuevas Arquitecturas de la plataforma de back-up, en los aspectos organizativos, funcional y técnico, con recomendación de tecnologías que se pueden adoptar.
  • Plan de acción o plan de proyecto, priorizando las tareas e incluyendo las valoraciones económicas, de recursos necesarios y tiempo de cada fase.

Es inevitable que los datos sigan creciendo, pero la Tecnología y las Metodologías de Gestión de datos nos permiten controlar ese crecimiento y optimizar los costes y riesgos asociados. Por otra parte, una Asesoría de Back-up nos permite afrontar la situación con más seguridad y eficacia, previendo la evolución de nuestro sistema actual e identificando ajustes a corto plazo al tiempo que no indica cuándo es el mejor momento y con qué tipo de tecnología mejorar el sistema.

 

Ofelia Malheiros
Consultor especialista
Área de Almacenamiento
Cesce (SIA Group)

Eduardo López
Director de Product Marketing
Grupo SIA

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