Introducción
Aunque los responsables de TI prefieren
consolidar la información, la realidad es que es
muy difícil evitar la proliferación
de datos residiendo fuera del Centro de Procesos principal,
bien en ordenadores personales o en servidores en oficinas
remotas. ¿Por qué lo que se ha conseguido
con aplicaciones y bases de datos es tan difícil
en ofimática? Porque la experiencia de usuario
es muy pobre accediendo de forma remota a documentos y ficheros
de ofimática para su trabajo habitual, y no se solucionan
simplemente aumentando el ancho de banda ya que existen
los problemas de latencia. Para que una solución
tenga éxito tiene que considerar los intereses de
los administradores (salvaguarda de las copias de seguridad,
cumplimiento de las políticas de acceso, cumplimiento
normativo, LOPD…) y los de los usuarios.
La Tecnología WAFS permite
a las organizaciones la centralización de servicios
mediante la optimización del flujo de datos
entre la central y las oficinas remotas o centros distribuidos.
WAFS aporta de forma transparente caché de datos,
optimización de protocolo y compresión de
los datos que son enviados por la WAN.
El Problema de las Oficinas Remotas
Las oficinas remotas continúan siendo
“islas independientes” de TI con una o varias
conexiones con el Centro Principal de Datos. Esta situación
se encuentra con una serie de problemas:
-
Ancho de banda:
normalmente muy reducido para transferencias de datos
en tiempo real
-
Latencia:
hace que las aplicaciones vayan muy lentas
-
Backup:
los backup requieren equipamiento y gestión en
las oficinas remotas
Para entender el problema de la latencia
imaginemos un centro de datos en Valencia y una oficina
remota en Barcelona. A través de la WAN, abrir un
fichero de 5 MB para lectura supone algo más de un
minuto, y si se modifica algo y se vuelve a guardar, se
requieren casi otros 3 minutos, tiempos muy superiores al
trabajo en LAN y muy criticables por los usuarios.
La solución se encuentra en la
consolidación
Consolidar es una forma de resolver estos
problemas. En vez de mantener servicios de TI en las oficinas
remotas (y lo que esto supone en cuanto a costes y/o calidad
de servicio o gestión), los datos y aplicaciones
se centralizan en el Centro de Proceso Principal, teniéndolos
accesibles remotamente a través de los enlaces WAN.
Pero precisamente muchos intentos de consolidación
fracasan por problemas de calidad de acceso para los usuarios
finales, debido al problema de latencia.
Si se tarda mucho en abrir un fichero, que antes se abría
en segundos cuando estaba en los servidores locales, es
lógico que los usuarios finales y sus responsables
de oficinas remotas protesten. La tecnología que
aporta un avance definitivo para este problema es WAFS.
Wide-Area File Services (WAFS) cambia la forma de
trabajar de las oficinas remotas, permitiendo a
usuarios lejanos acceder a ficheros y aplicaciones sitos
en el Centro principal de datos como si estuvieran en local.
Esto elimina la necesidad de servidores remotos,
y mejora la productividad y el mantenimiento de
los datos. WAFS, así mismo, resuelve las
limitaciones de las conexiones WAN mejorando el rendimiento
de las aplicaciones.
La idea, gracias a la centralización
que proporciona WAFS, es mejorar el rendimiento y la administración
de la infraestructura remota reduciendo los costes ya que:
-
Hay menos Hardware
que administrar remotamente, menos servidores y almacenamiento,
y menos mantenimiento
-
Los administradores
locales pueden gestionar eficientemente los backup y las
restauraciones
-
Minimiza los riesgos
teniendo los datos centralizados
-
Cumple con las normativas
legales
WAFS forma parte de los nuevos conceptos
de arquitectura FAN (File Area Network),
que es a nivel de ficheros lo que SAN a nivel de bloques
de almacenamiento, y en el fondo persigue la virtualización
del Servicio de Ficheros. Dicha arquitectura proporciona
un conjunto integrado de aplicaciones que facilitan la gestión
de ficheros distribuidos de las organizaciones. Esta solución
proporciona a los administradores responsables del entorno
de ficheros una serie de políticas que permiten la
automatización y virtualización de servicios
de datos y almacenamiento.
¿Cómo
funciona WAFS?
El factor fundamental es el uso de “Caching”
realizando una copia de un fichero del Centro Principal
en un dispositivo WAFS remoto donde puede ser accedido y
editado por los usuarios de la oficina remota. WAFS se encarga
de coordinar las actualizaciones que pudiera haber de forma
concurrente para evitar múltiples versiones del mismo
fichero. WAFS también ofrece optimización
WAN y compresión para aprovechar al máximo
el ancho de banda disponible.
WAFS puede ser implementado de
forma Hardware o Software. Realizar una instalación
software implica instalar un agente y un servidor en plataformas
dedicadas del cliente, mientras que la instalación
Hardware requiere instalar al menos un dispositivo tanto
en el centro principal como en las oficinas remotas. Una
vez instalados y conectados a través de los enlaces
WAN, los administradores deben especificar qué datos
necesitan estar sincronizados y dónde.
Si hubiese un problema en las conexiones
WAN los usuarios seguirían usando las copias locales
de los datos y estas se resincronzarían cuando el
problema estuviese solucionado.
Esta tecnología proporciona las
siguiente ventajas y beneficios:
-
Reduce los síntomas
de la latencia asociados a los protocolos
de compartición de ficheros tradicionales como
CIFS (Common Internet File System) y NFS (Network
File System), que ralentizan el acceso a los datos.
-
Optimiza el ancho
de banda comprimiendo la información
-
Minimiza el
tráfico WAN sincronizando partes de los
ficheros y no los ficheros completos
-
Proporciona
seguridad debido al uso de cifrado, pero fundamentalmente
por la capacidad de consolidar datos sobre los que se
pueden aplicar de forma más fácil procedimientos
y políticas corporativas, especialmente importante
para backup y protección de datos
Siguiendo con el ejemplo anterior entre
oficinas de Valencia y Barcelona, los tiempos de lectura
y escritura del fichero Word de 5 MB, pasan de más
de 1 minuto a unos segundos (todavía más rápido
si el fichero ya ha sido solicitado previamente y se encuentra
en memoria caché) y en la escritura pasa de casi
tres minutos a unos 10 segundos. Estos son tiempos totalmente
normales y perfectamente asumibles por usuarios exigentes.
La tecnología WAFS esta pensada
fundamentalmente para entornos Windows, tanto a nivel de
ficheros de ofimática como de correo electrónico
(para evitar la multiplicación de espacio de ficheros
adjuntos).
Conclusiones
WAFS se presenta como la solución,
dentro de una arquitectura FAN, al problema de consolidación
de datos para entornos distribuidos: acceso y compartición
de ficheros y correo electrónico de las oficinas
remotas. Esta tecnología hace posible superar los
problemas de latencia, fiabilidad y cumplimiento de redes
compartidas.
Su implantación es muy sencilla
y permite aunar las ventajas de costes, gestión,
cumplimiento y calidad que se derivan de la consolidación
en el Centro de Datos principal, con una experiencia
de usuarios equiparable a disponer de los datos en local.
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