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Si decimos que el Análisis de Riesgos es una de las
herramientas claves para implantar un modelo de Gestión
del Riesgo de Seguridad de la Información, no descubro
nada nuevo a los lectores, sin embargo, sí me gustaría
profundizar en el porqué de la necesidad de realizar
dicho Análisis de Riesgos y de los beneficios a corto,
medio y largo plazo que se obtienen por abordar un proceso
de tales características.
Las Organizaciones cada día dependen
más de la información, y ésta a su
vez, se encuentra en mayor medida ubicada, tratada y gestionada
en los Sistemas de Información, pero no de forma
exclusiva. Por ello, muchas veces se deja de lado en la
identificación de problemas asociados a la Seguridad
de la Información aspectos fundamentales como la
protección física de Activos de Información,
que son, en ciertos casos, tratados de forma manual fuera
de esos Sistemas “custodios” de dicha información.
Siguiendo con los antecedentes, el conjunto
de normas/buenas practicas de la familia 7799 (BS7799, ISO
17799), junto con los propios de nuestro país LOPD
RD/994, UNE 71502, nos ofrecen un marco de referencia sobre
el cual focalizar los esfuerzos de identificación
de riesgos asociados al tratamiento seguro de la Información.
Estos estándares, y en la línea de lo comentado
anteriormente, tienen en cuenta aspectos relacionados con
la protección de la Información en los términos
descritos.
Asimismo, en España, disponemos
de una metodología de Análisis de Riesgos
(MAGERIT), recientemente actualizada en su versión
2, que hace posible, junto con los estándares descritos,
el implementar de forma práctica modelos de identificación
del riesgo.
Estos modelos, en la mayoría de
los casos, son analizados por las empresas consultoras y
paquetizados en herramientas y procedimientos para su implementación,
fruto de una maduración y contraste con la experiencia
práctica en clientes. Paralelamente, estos modelos
ayudan a generar y mejorar métricas de referencia
para ser capaces de ofrecer resultados consistentes, basados
en su mayoría en modelos de cálculos matemáticos
y maestros refinados, fruto de la experiencia práctica.
Esto de la identificación del Nivel
de Riesgo, que por otro lado es un enfoque ampliamente utilizado
por otras áreas de negocio de una Organización
(por ej: en Entidades Financieras se disponen de áreas
especificas de gestión de riesgos), no es más
que la realización de un conjunto de tareas que,
ahora pasaré a resumir, mediante las cuales, las
Organizaciones son capaces de identificar, su estado de
partida frente al riesgo y les permite tomar decisiones
enfocadas a transferir, acometer acciones ó incluso
asumir la no realización de alguna de las mismas
de cara controlar el nivel de seguridad al que se encuentra
expuesta la Información de la Organización.
Las tareas principales serían las
siguientes:
-
Identificación
de los Activos relevantes para la Organización
(de información, de sistemas, de entorno, de personal,
etc.). Gran importancia en este punto tiene la participación
de las Áreas de Negocio
-
Identificación
del método de valoración de los activos
e identificación del valor correspondiente (modelos
cuantitativos, cualitativos, mixtos, etc.)
-
Establecimiento
de las dependencias entre los diferentes activos del modelo
-
Identificando posibles amenazas y vulnerabilidades a través
de las cuales éstas amenazas se pueden materializar
-
Cálculo de la métrica de Nivel de
Riesgo
-
Proposición
de recomendaciones que, desde un punto de vista global,
puedan mejorar el nivel de exposición frente al
nivel de riesgo identificado.
A partir de este momento y de cara a iniciar
el camino de la Gestión del Riesgo existen algunos
aspectos que deben de acolarse adecuadamente a la Organización,
con objeto de llevar a buen puerto el trabajo iniciado.
Algunos de estos aspectos clave serían la identificación
de un modelo de Análisis de Riesgos que pueda ser
realmente implantado en la Organización; asumir y
adaptar el modelo dentro de la Organización; dar
a conocer el modelo; comenzar a utilizar y si es necesario
afinarlo durante el primer ciclo de análisis y garantizar
la permanencia en el tiempo (con objeto de que las métricas
de riesgo obtenidas puedan ser manejadas de forma homogénea
y puedan compararse con independencia del momento temporal
en el que se realice el ciclo de Análisis de Riesgos).
Si hay cambios en los estándares utilizados, deberá
iniciarse un proceso de cambio que permita transformar datos
para poder confirmar el grado de evolución (positivo
o negativo) que siga la métrica de Nivel de Riesgo.
En paralelo, hay una serie de pautas que
pueden llegar a permitir a una Organización establecer
un proceso continuo de Gestión del Riesgo de la Información.
La dirección de la Organización ha de ser
consciente de la importancia de invertir en procesos de
este tipo; tanto si tratamos de Organización pequeñas,
medianas o grandes, la identificación de un modelo
de Análisis de Riesgos soportado en herramientas
más o complejas se hace necesaria, sobre todo, para
poder tratar de una forma más adecuada los resultados.
En este sentido, un aspecto importante, es que las herramientas
de Análisis y Gestión pueden desarrollarse
pensando en la incorporación adecuada de información
procedente de otros Sistemas de la Organización relacionados
con la Seguridad, tecnológica o no, que pueden ayudar
en algunos casos a enriquecer el modelo.
Por su parte, el asumir, transferir o eliminar
el Nivel de Riesgo, es una decisión de la Organización
por lo que entre otras funciones el Comité de Seguridad
de la Información debe abordar estos aspectos como
parte de su toma de decisiones. Además, el proceso
de Gestión del Riesgo, aunque parezca que es un trabajo
a largo plazo, ayuda a obtener beneficios para la Organizaciones
y que en algunos casos, no solo son relacionados con la
Seguridad de la Información, sino que pueden por
ejemplo mejorar los procesos internos de la Organizaciones.
Una vez llegado a este punto, no podemos
finalizar sin describir las tareas que deben de ejecutar
las Organizaciones tanto a corto, medio y largo plazo.
-
A corto:
Implementar un modelo de Identificación del Riesgo
y tomar las decisiones necesarias para la implementación
y el desencadenamiento de las primeras acciones derivadas
de su implementación.
-
A medio:
Ver los primeros resultados después de la aplicación
de las medidas a corto, mejorar si fuese el caso en base
a lecciones aprendidas y poner en marcha las medidas a
medio.
-
A largo:
abordar las últimas acciones identificadas a largo
plazo, cerrar el círculo de Gestión del
Riesgo después de haber evaluado la utilización
práctica en la Organización y la validez
de los resultados y mejoras obtenidas. Por último
garantizar la continuidad del modelo implantado.
Otro aspecto a destacar, sobre todo
para aquellos lectores que se encuentren menos acostumbrados
a todos los conceptos expuestos hasta el momento, es que
este tipo de proyectos/procesos, no son complejos. Es extremadamente
intuitivo si se consolidan los conceptos mencionados y tiene
a su vez mucho de sentido común, ya que en la mayoría
de los casos todos aplicamos éstos conceptos en la
toma de decisiones diaria. Además, existen como se
ha relatado anteriormente, estándares, herramientas,
experiencia en el mercado que pueden ayudar a seleccionar
y acomodar el modelo que mejor se adapte a las necesidades
de cada Organización.
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